Hoy empiezan la formación 90 nuevos estibadores que apuntalan la plantilla del puerto de Las Palmas

Estas incorporaciones, de las que catorce son mujeres, se suman a las 103 de 2024 y refuerzan y vigorizan la plantilla del mayor enclave portuario de Canarias

El colectivo de estibadores del puerto de Las Palmas ha reforzado hoy su plantilla con noventa nuevas incorporaciones, de las que catorce son mujeres. Durante la mañana de hoy estos aspirantes, que han superado un exhaustivo proceso de selección compuesto de distintos exámenes médicos, psicotécnicos y entrevistas personales, se han incorporado a su puesto para dar comienzo al proceso de formación que durará todo este año.

Esta renovación de la plantilla es una clara apuesta del colectivo de estibadores por dar oportunidad a los jóvenes de comenzar a construir sus vidas laborales en condiciones dignas, en contraposición a la precariedad imperante, por apuntalar el trabajo de calidad, a pesar de lo penoso de su actividad, ya no siempre forzada, pero sí en un entorno peligroso y a turnos que abarcan las 24 horas de todos los días del año. Estos noventa nuevos estibadores se suman a los ciento tres que se incorporaron el año pasado y, si el puerto sigue con este nivel de actividad, no serán los últimos, pues se prevé que, en los próximos ejercicios, sigan incorporándose trabajadores para cubrir las jubilaciones. “Los tráficos en los puertos dependen de múltiples factores”, explica Maximiliano Díaz, coordinador de los estibadores canarios, “las ETS —tasas portuarias que gravan las emisiones contaminantes de las navieras en Europa, pero no en el resto de los puertos, por lo que encarecerán los tráficos cautivos del continente y pueden desviar los de trasbordo a enclaves extracomunitarios—, por ejemplo, que nos preocupan especialmente, o los conflictos mundiales son algunas de ellas. Por eso preferimos ser prudentes, pero si el puerto de Las Palmas continúa en esta senda ascendente, en los próximos años habrá nuevas incorporaciones. Es una manera excelente de cumplir con nuestros objetivos: dotar a este enclave de dinamismo y fuerza para que siga siendo competitivo, ofrecer una oportunidad de trabajo de calidad a las nuevas generaciones y dar descanso a los estibadores mayores que, por las características de la actividad y el entorno, llega un momento, anterior al de la mayoría de las profesiones, en el que es notable la pérdida de facult